Barcelona, 1969
No puedo imaginar mi existencia de otro modo que no sea creando, observando, descubriendo. Si tuviera que etiquetarme me resultaría difícil, ya que mis intereses van variando a medida que mi entorno y yo misma evolucionamos.
Mi obra gráfica es de esencia figurativa y casi siempre monocromática. Percibo la naturaleza como una entidad dotada de vida y alma, y a través de ella intento expresar sensaciones de índole más humana. Mis fuentes de inspiración, aparte de la naturaleza en sí, son artistas como Friedrich, Turner, Piranesi o los maestros Zen del dibujo a tinta, que transferían una gran vibración a sus enérgicas pinceladas.
Para mí el negro y el blanco simbolizan el todo y la nada, la oscuridad y la luz. Intento plasmar emociones a través de una realidad subjetiva, en la que conviven elementos reales e imaginarios. La idea es transmitir la magia de la naturaleza como lugar de reencuentro con nuestra individualidad.
Hace ya algún tiempo decidí darle una oportunidad al diseño de joyas. Se trata de piezas únicas realizadas artesanalmente, ya que son concebidas en mi taller totalmente mano y nunca realizo series. Para su creación utilizo metales diversos como el cobre, la plata y el bronce.